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Juguetes de moda

Guía de juguetes por edad

Nos acercamos a la fechas en las que los juguetes van a ser muy importantes en nuestros hogares y el de nuestras familias, pero sobre todo para nuestra economía. Muchas veces resulta complicado elegir que juguetes son los más adecuados para nuestros hijos o hijas, o para esos niños o niñas a quienes queremos hacer un regalo. Por eso te vamos a guiar en tu compra de juguetes por edad.

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Consejos para elegir los juguetes

 

Los juguetes deben responder tanto a la edad como a las necesidades del niño o de la niña. Si además quieres estimular un área en concreto como el movimiento, el lenguaje, la creatividad o la memoria, debes tener en cuenta qué objetivos trabaja el juguete. Hay que partir de sus necesidades y preferencias, y no de los gustos de la persona adulta. No se deben comprar juguetes que fomenten comportamientos agresivos, sexistas o intolerantes. Es muy necesario tener en cuenta la edad del niño y sus peculiaridades. Los juegos tienen convertir al niño o a la niña en protagonista, potenciándole la imaginación y la creatividad o cualquier otro aspecto positivo de su personalidad. Los que sirven para que los padres también compartan las experiencias de juego resultarán muy beneficiosos para fomentar una mejor relación con los hijos e hijas. Todos los juguetes son igualmente recomendables para niños o niñas. Desarrollan funciones diferentes que ayudarán a que sean personas más completas.

Guía de juguetes por edades

 

Desde el nacimiento hasta los 6 meses:

Se puede pensar que cuando son bebes, todavía no podemos trabajar movimientos, sin embargo ya se están potenciando puesto que el niño coge y manipula todos estos juguetes. Es conveniente que sean adecuados a su tamaño, no tóxicos y con texturas agradables. Es importante que estén elaborados con materiales resistentes, ya que tienden a arrojarlos al suelo de forma sistemática, con colores llamativos y fáciles de limpiar. Los juguetes deben estimular todas las áreas relacionadas con “sus sentidos” (ver, oír, tocar, “chupar”), ya que es a través de ellos como conocen el mundo que les rodea. Con estas actividades inician la relación con los objetos, etapa fundamental en su desarrollo.

Juguetes que cumplen los requisitos anteriores son: Sonajeros, manoplas y calcetines con sonido, carruseles musicales, peluches con sonido, móviles de cuna, mordedores, muñecos de goma, cadena de muñecos ensartados en una goma que se sujetan a la silla de paseo.

De los 6 a los 12 meses:

El niño comienza a sentarse, gatear e incluso empieza a ponerse de pie con ayuda (en ocasiones, dan sus primeros pasos). En estos meses, predomina el área de movimiento, aunque no deben olvidarse las áreas anteriores.

Los juguetes más adaptados a sus necesidades serían: Andadores, pequeño gimnasio de actividades, alfombra de actividades, pelotas sonoras o luminosas, pelotas pequeñas blandas, tentetiesos, peonzas grandes, juguetes suaves (tela o peluche) que se desplazan, emiten sonidos, luces… juguetes de plástico para la hora del baño, muñecas de trapo, encajables grandes (por ejemplo, series de cubos de distintos tamaños que encajan unos en otros y sirven también para apilarse, o pirámides de anillas).

De los 12 meses a los 2 años:

Correpasillos, tableros de actividades, pelotas, encajables grandes para comenzar a hacer pequeñas construcciones, juguetes para encajar figuras, cubos y palas, juguetes para el baño, teléfono de juguete, coches, camiones, muñecos y peluches. juguetes suaves (tela y peluche) que se desplazan, emiten sonidos, luces, libro de imágenes simples en cartón duro o tejidos plastificados, cuentos con texturas y sonidos.

De los 2 a los 3 años: 

Triciclos, cochecito de muñecas, construcciones y encajes de formas sencillas, rompecabezas de piezas grandes, juegos de asociaciones sencillas (colores y formas), juguetes más complejos, con personajes, etc. donde ellos puedan comenzar a imaginar y crear sus propias historias, libros de imágenes grandes, grabaciones de canciones y cuentos, peluches/muñecos con sonido, canciones, o cualquier otra actividad, muñecas con vestidos, accesorios para jugar con las muñecas, títeres, juguetes de imitación de la vida diaria (batería de cocina, médicos, etc.), plastilina, lápices de colores, pintura de dedos., pizarra.

De los 3 a los 4 años:

Bicicleta con ruedines, coches, camiones, tren, muñecos, muñecos pequeños de plástico que simulen acciones., vestidos de muñecas con botones grandes y corchetes, libros con historias cortas y dibujos, disfraces, puzzles fáciles, lápices de colores y ceras, plastilina (con moldes, sin ellos, con juegos ya preestablecidos, como hacer comidas con plastilina), juguetes para hacer burbujas, inicio en juegos “tranquilos” donde se deba cumplir un objetivo (por ejemplo, pescar un patito, coger ropa a un personaje…), dominó de colores y formas.

De los 4 a los 5 años:

Juguetes de oficios y actividades de adultos: Cajas de herramientas, de enfermera, médico, etc, juegos de construcciones, rompecabezas, pupitres infantiles, juguetes y muñecos para montar y desmontar, casa de muñecas y muñecos pequeños que simulen acciones. juegos de tiendas: caja registradora, etc, accesorios para simular actividades domésticas: cocinitas y alimentos de plástico, plancha y tabla para planchar, garajes y cochecitos, coches de bomberos, trenes con vías, juegos de organizar: pueblos, garajes, ciudades, granjas, etc, juegos de memoria visual., juegos de mesa competitivos: parchís, oca, inicio en juegos de cartas.

De los 5 a los 6 años:

Bicicleta y accesorios para la bicicleta, patines, accesorios deportivos: Balones, raquetas, canastas, etc, cuerda para saltar, cocinitas y vajillas infantiles, mecano de piezas grandes,vehículos en miniatura, coches teledirigidos, muñecos articulados y complementos, todo tipo de disfraces y cajas de maquillajes, juegos y accesorios de exploradores (prismáticos, linterna, walky-talky,..), juegos de mesa sencillos: parchís, oca…

Si seleccionan juguetes electrónicos “de moda”, piensa que como mínimo deben saber leer para poder utilizarlos adecuadamente.

De 6 a 12 años

A partir de los seis años, y casi hasta los nueve, es la edad de la fuerza. Necesitan competir con sus iguales para averiguar su propio valor. Todos los artículos utilizados para el ejercicio físico les ayudarán a liberar su tensión. También son juguetes muy apropiados para esta edad aquéllos que favorezcan la habilidad, la atención y la capacidad creadora, la destreza y la imaginación y, sobre todo, la afirmación individual. También les divierten los juegos con los demás (con terceras personas) en los que hay que cumplir unas reglas. De seis a nueve años son casi imprescindibles la bicicleta, los patines, las canicas, los aviones, las construcciones, las costuras, los títeres y marionetas, las cajas para engarzar collares, los kits para el cuidado de la naturaleza (con casa incluida para pájaros), los juegos de mesa con preguntas y respuestas sobre distintas materias, los rompecabezas y todo aquello que se pueda coleccionar. A partir de los nueve años y hasta los doce son muy importantes los juegos que anticipan situaciones adultas profesionales, como por ejemplo, los de química, electricidad o el microscopio. Resultan también muy positivos aquéllos que fomentan las actividades en equipo, sean deportivas o intelectuales. Las construcciones, los mecanos a motor, las cometas, la iniciación en el modelismo (realizando aviones, barcos, casitas de muñecas y sus muebles en miniatura) y el coleccionismo de sellos, monedas, mariposas o rocas minerales, o los instrumentos musicales pueden ser el inicio de un “hobby” que dure toda la vida.

Más de 12 años

A esta edad comienza a desaparecer la necesidad de jugar. Es el momento de estimular las aficiones que se hayan ido adquiriendo a lo largo de la niñez o de investigar en distintas actividades que faciliten el ocio. La principal tarea de esta etapa es la construcción de la propia identidad. Se trata de elaborar un proyecto vital en las distintas esferas de la vida adulta. Es muy importante colaborar con los adolescentes en la consecución de estos objetivos, porque cuando no disponen de oportunidades positivas para establecer su identidad pueden resolver la tarea identificándose plenamente con ideologías o grupos de referencia negativos o absolutistas.

Todo aquello que fomente sus aficiones (los libros, la música, la ropa y los videojuegos) son los mejores regalos que se les puede hacer.

El vídeojuego es uno de los juguetes preferidos de la mayoría de los niños y adolescentes españoles. El pasado año se facturaron en España entre consolas y vídeojuegos más de 132 millones de euros (22.000 millones de pesetas). Sin embargo, esta nueva forma de ocio computerizado provoca mucha polémica en la sociedad. Existe la creencia de que pueden crear adicción o que inducen cambios de conducta tendentes al aislamiento y la violencia. Lo cierto es que el ordenador es una herramienta que ya forma parte del panorama laboral y doméstico, por lo que no está de más que los niños y adolescentes vayan familiarizándose con él. No obstante, es muy conveniente cuidar dos aspectos:

– El tiempo de exposición a las pantallas.

– El contenido de los juegos.

El tiempo recomendado para que un menor de 7 años juegue con una pantalla no excederá los 15 minutos. Los padres deben observar cómo el niño se relaciona con esta actividad que, si se realiza adecuadamente, puede proporcionarle una experiencia de control muy positiva. A los mayores es conveniente ponerles un límite diario de tiempo que no exceda los tres cuartos de hora, aunque los fabricantes aconsejan 2 horas. El problema no es tanto el tiempo que pasa con el vídeojuego, en el que interactúa solo, sino lo que supone de privación de otras experiencias muy necesarias.